La serotonina

El efecto Pigmalión

Fué Pigmalión rey y escultor de un reino sito en la actual isla de Chipre, un día inspirado en la bella Galatea modeló una escultura tan bella que quedó tan prendado de su belleza que pidió a los dioses que dicha escultura tomara vida para poder amarla en carne y hueso, tan fuerte era su amor que la diosa Venus tuvo a bien concederle tal honor, convirtiendo a la estatua en mujer convirtiéndola por siemrpe en su amante carnal.

 Esta es la leyenda de la que toma nombre este llamado Efecto Pigmalión o de cómo las expectativas y creencias de los demás pueden afectarnos en nuestra conducta y viceversa. Aquello que pensamos que va a pasar actúa de modulador de la realidad ( profecía autocumplida) tanto en positivo como en negativo afecta directamente a nuestra autoestima, elevándola o deprimiéndola. En un experimento promovido en los años 60 por Rosenthal y Jacobson  en un aula se informó a un grupo de profesores de primaria de que a sus alumnos se les había administrado un test que evaluaba sus capacidades intelectuales. Luego se les dijo a los profesores cuáles fueron, concretamente, los alumnos que obtuvieron los mejores resultados. Los profesores también fueron advertidos de que esos alumnos serían los que mejor rendimiento tendrían a lo largo del curso. Y así fue. Ocho meses después se confirmó que el rendimiento de estos muchachos especiales fue mucho mayor que el del resto. Hasta aquí no hay nada sorprendente. Lo interesante de este caso es que en realidad jamás se realizó tal test al inicio de curso. Y los supuestos alumnos brillantes fueron un 20% de chicos elegidos completamente al azar, sin tener para nada en cuenta sus capacidades. ¿Qué ocurrió entonces? ¿Cómo era posible que alumnos corrientes fueran los mejores de sus respectivos grupos al final del curso? Muy simple, a partir de las observaciones en todo el proceso de Rosenthal y Jacobson se constató que los maestros se crearon tan alta expectativa sobre esos alumnos que actuaron a favor de su cumplimiento. De alguna manera, los maestros convirtieron sus percepciones sobre cada alumno en una didáctica individualizada que les llevó a confirmar lo que les habían avisado que sucedería.

"Las expectativas y previsiones de los profesores sobre la forma en que de alguna manera se conducirían los alumnos, determinan precisamente las conductas que los profesores esperaban." (Rosenthal y Jacobson).

De todo ello podemos extraer múltiples consecuencias que nos afectan tanto en la vida social, laboral y muy especialmente educacional, las etiquetaciones que les colocamos a los niños, las expectativas que les generamos que afectan directamente a su propio autoconcepto, las odiosas comparaciones... convendría revisar nuestras expectativas como padres, si realmente respetamos su desarrollo individual o estamos plasmando nuestras propias frustraciones en dichas expectativas, para acabar decir que mucho cuidado con nuestras proyecciones e imágenes prejuiciosas negativas (críticas) hacia los demás porque acabaremos influenciando negativamente a esas personas y el entorno de la misma manera que cuando tenemos una buena proyección e imágen preconcebida de alguien sintonizamos y potenciamos toda su acción positiva.

 

Anclajes mentales

El cerebro humano es capaz de producir cerca de 1.400 nuevas neuronas cada día

 

El cerebro humano es capaz de producir nuevas neuronas en el hipocampo a lo largo de toda la etapa adulta. Una regeneración que cada año representa alrededor del 1,75% de las neuronas de esta región cerebral relacionada con la memoria, lo que significa que cada día se producen 1.400 nuevas. La neurogénesis en los adultos, de la que había más evidencias que pruebas palpables desde que fue descubierta a finales de los años 60 del siglo pasado, ha sido demostrada y, lo más importante, cuantificada. Los responsables del hallazgo han sido un grupo de científicos suecos del instituto médico universitario Karolinska, según un estudio que han publicado en el último número de la prestigiosa revista Cell.

La metodología utilizada por estos biólogos celulares ha sido una de las aportaciones más innovadoras para continuar la investigación en este campo de estudio. Los autores midieron la concentración de carbono-14 en el ADN de las neuronasdel hipocampo de personas fallecidas. Los investigadores sabían de antemano que dicha concentración de carbono-14 en los genes fue variando en el tiempo desde 1963, cuando cesaron los ensayos de bombas atómicas atmosféricas que provocaron su introducción en la cadena trófica a través de la fotosíntesis, por lo que cuantificando su proporción en los genes lograron datar el nacimiento de las neuronas.

Cada año se regenera casi el 2% de las neuronas del hipocampo Los resultados del estudio derivados de esta datación del nacimiento de las neuronas concluyeron que un tercio de las células no correspondían ni a la fase de nacimiento ni de desarrollo, por lo que se habrían generado en la edad adulta. Es más, la neurogénesis se produce hasta casi los últimos días de vida. Unas conclusiones que llevaron a los investigadores a preguntarse por el papel que juega este fenómeno en las funciones cognitivas del cerebro.

La importancia de las nuevas neuronas en las funciones cognitivas

"Hemos proporcionado la primera evidencia de que hay neurogénesis sustancial en el hipocampo humano durante toda la vida, lo que sugiere que las nuevas neuronas pueden influir en el funcionamiento del cerebro humano", explicó el autor principal del estudio, Jonas Frisén. La primera hipótesis lanzada por los investigadores es que “las nuevas neuronas podrían tener un valor fundamental para codificar la información recibida por el cerebro”. Una neurogénesis deficiente aumenta el riesgo de sufrir ciertos trastornos psiquiátricos

Por el contrario, una neurogénesis deficiente, inferior al 1,75% anual, podría contribuir a la aparición de ciertos trastornos psiquiátricos, aunque esta segunda tesis está condicionada a los factores ambientales que provocan la muerte de este tipo de células. "Durante mucho tiempo se ha sospechado que la depresión está relacionada con la reducción de la neurogénesis del hipocampo y nuestros hallazgos sugieren quepodrían desarrollarse antidepresivos más eficaces" en base a estos resultados, según adelantó el coordinador del estudio.

El porcentaje de renovación de las neuronas en humanos coincide con los resultados de otros ensayos llevados a cabo con ratones de laboratorio. En el caso de los roedores se ha utilizado una técnica que consiste en la introducción de marcadores fluorescentes en las neuronas del hipocampo, mediante la que demostraron la importancia de las nuevas neuronas en las funciones cognitivas. Según estas investigaciones previas, las neuronas producidas en la edad adulta tienen un mayor peso y se utilizan de forma preferencial.

Hábitos de vida saludables

Otra de las mayores sorpresas del estudio conducido por Frisén fue que la neurogénesis se mantiene hasta los últimos años de vida, pero a esta edad maduran de forma mucho más lenta, lo que potencia la aparición de enfermedades neurodegenerativas. Sin embargo, los estímulos cognitivos y los ejercicios de memoria contribuyen a acelerar su maduración y, por tanto, a frenar enfermedades como el alzhéimer o el parkinson, como ha demostrado la mayoría de estudios epidemiológicos.

Si mantener una mente activa contribuye a reducir el deterioro cognitivo durante el envejecimiento, la alimentación saludable también es otro de los mejores seguros para proteger la psique. Y es que las enfermedades derivadas en gran parte de una mala alimentación, como la obesidad, el colesterol o la diabetes tipo 2, causan graves daños en el cerebro. Sin embargo, los científicos intuyen que todavía existe una serie de factores ambientales sin identificar y que perjudican gravemente la actividad cerebral.

El confidencial, 13 de Julio de 2013

¿Somos más tontos que los vecinos de Sócrates?

 

 17 / Marzo/ 2013

 

Gerald Crabtree es un genetista de la universidad de Stanford, más conocido últimamente por un par de artículos sobre la decadencia de la inteligencia humana publicados en la revista Trends in genetics (2012).

Apostaría a que si un ciudadano medio de la Atenas del 1000 a.C apareciera súbitamente entre nosotros, él o ella estaría entre nuestros colegas intelectuales vivos más brillantes, con una buena memoria, un amplio conjunto de ideas, y una visión clara de las cosas. Más aún, sugeriría que él o ella estaría entre nuestros colegas y amigos emocionalmente más estables. Apostaría lo mismo por los antiguos habitantes de África, India o las Américas, de hace entre 2000 y 6000 años.

Según Crabtree nuestra capacidad intelectual es enormemente frágil debido a la cantidad de genes que requiere para su correcto funcionamiento. Aproximadamente un 10% de todos los genes humanos estarían implicados en la función intelectual. Esto hace que, a medida que se necesitan más genes, las facultades intelectuales y emocionales sean más susceptibles de decaer debido a eventos genéticos aleatorios.

El intelecto es, pues, un artefacto natural delicado, y la prueba es que una mutación en cualquiera de los entre 2000 y 5000 genes implicados puede dar lugar a incapacidad intelectual. Pequeños cambios en genotipos similares pueden ocasionar grandes daños. Es más, una alteración en un gen no específicamente relacionado con el cerebro, o incluso no específicamente humano, puede crear deficiencas intelectuales. El problema es que la base natural que da lugar a nuestras capacidades intelectuales no son una creación evolutivamente reciente, aunque paradójicamente es ahora cuando mayor partido sacamos a lo que llamamos técnicamente “inteligencia general”:

La expansión de la corteza frontal humana y el volumen endocraneal, a los cuales debemos probablemente nuestra capacidad para el pensamiento abstracto, ocurrió predominantemente entre hace 50.000 y 500.000 años en nuestros ancestros prehistóricos africanos, mucho antes del lenguaje escrito y antes de que nuestro moderna voz produjera lenguaje verbal sofisticado, pero antes de las primeras herramientas. En consecuencia, las presiones selectivas que dieron lugar a nuestras características mentales operaron entre cazadores y recolectores no verbales que vivían dispersados en bandas o gillas, nada parecido a nuestras acogedoras sociedades de alta densidad del presente. Más aún, parece que nuestra capacidad intelectual no ha evolucionado a diferentes velocidades desde que nuestros ancestros africanos iniciaron sus migraciones, basándonos en el hecho de que sociedades geográficamente dispersas tengan capacidades intelectuales casi idénticas. 

Las afirmaciones de Crabtree aparentemente entran en contradicción con los científicos que no piensan que las poblaciones humanas tengan de hecho “capacidades intelectuales casi idénticas”, pero también con los optimistas de la inteligencia que se basaban en el “efecto Flynn”, según el cual los efectos de la educación y de la vida moderna estaban incrementando nuestra inteligencia de forma indefinida.

El problema es que el efecto Flynn parece haberse detenido en las últimas décadas, y que los cambios en los resultados del CI probablemente se vinculaban con influencias ambientales, el efecto del cuidado prenatal y la universalización de la eduación. Desde 1985 hay evidencias de que los resultados en los test de inteligencia de hecho están empeorando, por lo que el efecto Flynn podría ser un fenómeno restringido a ciertas condiciones específicas del siglo XX.

Las conclusiones de Crabtree son muy discutidas, pero al cuestionar la inteligencia de los modernos, y poner de manifiesto la fragilidad de nuestra naturaleza, este genetista se sitúa en una tradición intelectual “degeneracionista” muy antigua. Los mismos griegos hablaban de las cinco edades del hombre, desde la primera “raza de oro” vinculada con el huerto paradisíaco del neolítico a las razas degeneradas de plata, bronce y, finalmente, hierro. Según la descripción de Robert Graves en Los mitos griegos los miembros de esta raza, es decir, nosotros mismos, son “degenerados, crueles, injustos, maliciosos, libidinosos, malos hijos y traicioneros”. 

 

Pocas R y muchas S

15/Marzo/2013
Enviado por Genoveva Sañudo de Aguliar de Campoo (Palencia)
 

El Dr. Juan Hitzig es autor del libro "Cincuenta y tantos" Cuerpo y mente en forma aunque el tiempo siga pasando. En la página de Gerontología de la Universidad Maimónides se lee: 

No hay duda de que el ser humano vive cada vez más. ¿Cómo hacer para que esta longevidad no sea una acumulación de dolencias y enfermedades, sino una etapa vital, plena de experiencias y desarrollo personal? 
Las ideas centrales de este libro se basan en investigaciones que demuestran que alrededor de los cincuenta años se encuentra el Punto de Inflexión Biológica que define en qué forma envejeceremos. Profesor de la Universidad Maimónides y reconocido gerontólogo dedicado a estudiar las causas de la longevidad saludable sostiene con humor que: 

"El cerebro es un 'músculo' fácil de engañar; si sonríes cree que estás content o  y te hace sentir mejor".
Explica que el pensamiento es un evento energético que transcurre en una realidad intangible pero que rápidamente se transforma en emoción (del griego emotion, movimiento), un movimiento de neuroquímica y hormonas que cuando es negativo hace colapsar a nuestro organismo físico en forma de malestar, enfermedades e incluso de muerte. Con los años, el Dr. Hitzig ha desarrollado un alfabeto emocional que conviene  memorizar.

Las conductas con R: 
Resentimiento
Rabia
Reproche
Rencor
Rechazo
Resistencia
Represión... 
Son generadoras de coRtisol, una potente hormona del estrés, cuya presencia prolongada en sangre es letal para las células arteriales ya que aumenta el riesgo de adquirir enfermedades cardio-cerebro-vasculares.
  
Las conductas R generan actitudes D: 
Depresión
Desánimo
Desesperación
Desolación  
   

En cambio, las conductas con S: 
Serenidad 
S ilencio
Sabiduría
Sabor
Sexo
Sueño
Sonrisa
Sociabilidad
Seducción...  
Son motorizadoras de Serotonina, una hormona generadora de tranquilidad que mejora la calidad de vida, aleja la enfermedad y retarda la velocidad del envejecimiento celular.

Las conductas S generan actitudes A:  Animo
Aprecio
Amor
Amistad
Acercamiento

Fíjate que así nos enteramos de que lo que siempre se llamó "hacerse mala sangre" no es más que un exceso de cortisol y una falta de serotonina en la sangre.

Algunas reflexiones más del Dr. Hitzig:

Presta atención a tus PENSAMIENTOS pues se harán PALABRAS.
Presta atención a tus PALABRAS pues se harán ACTITUDES.
Presta atención a tus ACTITUDES porque se harán CONDUCTAS.
Presta atención a tus CONDUCTAS porque se harán CARACTER.
Presta atención a tu CARACTER porque se hará BIOLOGIA.
Practiquemos.

Hace muchos años el poeta Rabindranath Tagore decía: "Si tiene remedio, ¿de qué te quejas? Y si no tiene remedio, ¿de qué te quejas?"  Podría servirnos para aprender a dejar las quejas y los pensamientos negativos de lado y buscar en cada situación el aspecto positivo ya que hasta la peor de  ellas lo tiene.  De esa forma nos inundaría la SEROTONINA con todas sus eses, la sonrisa se nos  grabaría en las mejillas y todo ello nos ayudaría a vivir mucho mejor ese montón de años que la ciencia nos ha agregado.  Porque, olvidaba escribirlo, el Dr. Hitzig ha comprobado con sus investigaciones  que quienes envejecen bien son las personas  ACTIVAS, SOCIABLES Y SONRIENTES.

No las rezongonas, malhumoradas y avinagradas (que nadie quiere tener cerca).

Empecemos hoy practicando las eses frente al espejo para mejorar nuestro humor y cuidar nuestra salud. ¿Estás de acuerdo con el alfabeto emocional? ¿Qué abunda más en tu vida, R o S?

Suena lógico ¿verdad?

Finalmente todo es cuestión de actitud

"Un amigo, viene a tiempo; los demás, cuando tienen tiempo".